Regalá momentos

Hay una vieja leyenda que, como todas ellas, tiene su poso de realidad, y que dice que algunas tribus aborígenes se negaban a ser fotografiados por los exploradores, cuando se encontraban, porque aquellas máquinas robaban el alma… lo cierto es que algo raro ocurre, y es mágico.
Lo mismo pasa con los recuerdos, el corazón tiene sin dudas, una capacidad similar a la del obturador… cuando algo bello sucede, queda guardado en la biblioteca del alma, para recordarlo siempre que quieras. Cuando lo necesites, o cuando te necesite.
Son así los recuerdos un regalo precioso para el corazón de alguien.
Debe tener mi corazón un millón de bollones de recuerdos, que abro cada cierto tiempo, y que me devuelven la sensación mágica de aquel momento.

“Los científicos dicen que estamos hechos de átomos pero a mí un pajarito me contó que estamos hechos de historias.” –

Eduardo Galeano

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